José
Antonio Alonso
Catedrático Economía Aplicada Universidad
Complutense, cortesía revista El Sur, de Medicus Mundi Navarra.
Existe crisis
y cuestionamiento de la política de Ayuda Oficial al Desarrollo
- Se
ha reducido la cuantía de la Ayuda.
De
60.000 millones de dólares en 1990 se ha pasado a 53.000 en la
actualidad.
- Hay
fatiga en los donantes. Crece
el descreimiento sobre la eficacia de la ayuda.
- Hay
escepticismo de parte de los receptores. “Menos
cooperación, más comercio” (Lula da Silva, presidente
brasileño)
La crisis se
debe a tres tipos de factores
·
Cuestiones coyunturales
Los donantes ajustan
sus cuentas públicas porque lo obliga la unión monetaria.
Algunos países
(Israel) han salido de la lista de receptores de ayuda.
Ha habido
reformas en los sistemas de ayuda de Japón y Europa
·
Posición ideológica encontrada
Tras la Caída del
Muro y el mundo bipolar la ayuda pierde valor geoestratégico.
-Se revaloriza el poder del mercado.
-Al
neoliberalismo no le preocupa corregir la desigualdad.
·
Razones de entorno
La agenda de
desarrollo se hace más compleja.
La mundialización exacerba la desigualdad entre los países extremos.
El Sur es una realidad crecientemente diversa.
Se echa
en falta un marco de instituciones internacionales democráticas
Correcciones
precisas en el sistema de Ayuda
- La Ayuda al
desarrollo debe dejar de ser discrecional y graciable, para convertirse
en un derecho exigible.
- Debe tener un marco de países y agentes crecientemente multilateral.
- La ayuda ha de ser subsidiaria de las posibilidades que genera el
mercado.
- No puede exigir condiciones inalcanzables a los países empobrecidos.
- Debe fomentar habilidades y capacidades para su autodesarrollo.
- Los marcos de ayuda deben tener una temporalidad larga.
- El receptor ha de poder gestionar y reconducir la ayuda, apropiarse de
ella.
- Es preciso un diálogo leal entre partes para aceptar la mutua
condicionalidad.
- Los donantes han de tener políticas coherentes. No es de recibo
ofrecer ayuda y, al par, vender armas o cerrar fronteras a productos de
los mismos países.
- Los donantes deben coordinar y hacer coincidir sus normativas y
formularios de ayuda, para evitar que gobiernos débiles naufraguen en
la burocracia.